jueves, 11 de julio de 2013

FORD, John. Río Grande (1950)

Ford, Ford, Ford.... Todo Ford es válido, todo Ford es magistral. Es un genio, es maravilloso. Es de un lirismo maravilloso, una suavidad, una energía. Un Wayne estupendo, con bigotito en este caso. Una maravilla de película, para los que les gustan las películas. Temática, la de siempre, con alguna variación. Mujer de las de antes, hijos que quieren hacerse camino por sí mismos, y hombres de una pieza, con moralidad pétrea, valores sinceros y hombría con sólo una mirada.

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