domingo, 10 de marzo de 2013

FARROW, John. Las fronteras del crimen (1951)

     Buena película, a veces divertida. Una mezcla de género que le sale muy bien al director, padre de Mia Farrow, esposa del enano al que Frank quería cortar las piernas.
     Mitchum es un panoli de poca monta que tiene un parecido extraordinario con un mafioso evadido a Italia. Le pagan por pasar unos días en México, donde, sin saber él qué va a suceder, tiene previsto llegar el mafioso y someterse a una operación de cirugía estética para poder volver a entrar en Estados Unidos.
   Allí conoce a la rotundísima Russell que baga por la ciudad, de hotel en hotel siendo la amante de una estrella de cine, Vincent Price. El lío está montado, porque Mitchum obviamente no quiere morir, Russell se enamora de él y con la llegada de la esposa de Vincent Price él comprende que aunque no le de el divorcio va a hacer lo que le da la gana.
   En la última media hora Mitchum es conducido a un barco, que es asaltado por Vincent que saliendo de su personaje para ser un héroe real consigue que los huéspedes del hotel, todos americanos, se provean de armas y ataquen el barco. Su película es en este caso real, recibe un disparo y aun así continúa con el juego, con la farsa. Al final todo sale muy bien.
   Desde luego es una mezcla rara. Pero muy bonita al final de todo.
   Gran película.

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