lunes, 10 de septiembre de 2012

GEORGES SIMENON: El tren de Venecia, Tusquet (Col.: Andanzas, núm. 524), Barcelona, 2003.

el tren de venecia-georges simenon-9788483102541
   
   Me sorprendió mucho, y gratamente, el comentario que hacía Javier Marías sobre los gustos literarios de su padre. En su dieta, naturalmente alumbrada de obras densísimas de ensayo y durísimas de filosofía en sentido estricto le gustaba mucho leer a Simenon. Y me recordó que de joven me encantaba, que había leído no menos de veinte novelas de él, entre las muchas de la colección de Maigret y otras. Todas en Tusquet. Me acuerdo que pensé en comprarlas todas, las 117 novelas que escribió en vida, creo que todas traducidas al castellano, o practicamente todas, pero era muy joven y no tenía suficiente dinero.
      Ahora es un proyecto que abordo con ilusión, que a lo mejor me lleva un año, o quizá dos, pero es un escenario perfecto para el nuevo curso que se abre.
    Con respecto a esta novela, como todas las de él, la trama se simple, los diálogos carecen de complejidad y en ello radica gran parte de su elegancia y de su capacidad de embaucar al lector. 
     En este caso el relato es sencillísimo. Un ciudadano francés ha dejado a su mujer e hijos en Venecia por unos días más de vacaciones estivales. Él vuelve en tren a París para volver a trabajar. En el tren se encuentra con una persona que le interroga sobre su vida, como para formarse una idea cabal de él. En el trayecto le pide que le haga un favor ya que él tiene que coger un avión: recoger una cartera de una estafeta de correos y llevarla a una determinada dirección. Así lo hacer, recoge la cartera y cuando entre en la vivienda de la señero a la que va a entregar el paquete la descubre muerta.
     Huye despavorido. Dias después abre la cartera. Miles de dólares apilados y ordenados... y comienza el drama moral que bien construye: qué hacer con él dinero, como explicárselo a su mujer y a sus niños, y en el trabajo, se notará en el trabajo su nueva fortuna. El agraciado con este chollo de la vida descubre que no es tan fácil ocultar dinero y a la vez no disponer de él... empieza a cambiar, de carácter, de forma de ser, ya nada le produce alegría y auténtica felicidad... y al final se tira por una ventana...
     Buena trama, algo simple como todas las suyas, pero muy entretenido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario