martes, 21 de agosto de 2012

JAVIER MARÍAS: Aquella mitad de mi tiempo. Al mirar atras, Debolsillo, Madrid, 2011


     Me encanta el Javier Marías novelista, no tanto el publicatólogo semanal que me abruma con su elocuencia anti Esperanza Aguirre y su aguerrida defensa del estados Socialdemócrata... Me es indiferente cómo piense un autor, pero me carga sobremanera su adoctrinamiento, sea de JM o sea de quien sea...
    Por ello no suelo comprar los múltiples libros (alimenticios) de relatos que publica al autor, aunque soy consciente de que al final me los voy a leer todos... pero en fin, qué le vamos a hacer. Lo cierto es que me quedé sin material que leer en verano y me fue a Ayamonte a ver si encontraba una librería... y la encontré, aunque dedicada a literatura infantil y a libros de texto. Había no obstante un reten de libros de bolsillo, y el más potable era éste. Esta es la razón por la que lo adquirí, no otra...
    Y no me ha parecido tan pedante como en otras ocasiones... Al contrario, me ha dado en la fibra sensible y le he encontrado alguna gracia al culto a la personalidad que plantea el compendio de relatos que se agrupan. En realidad el autor de todos ellos no ha tenido nada ver en ello, pues no ha tomado arte ni parte en dicha compilación, que ha corrido a cargo de Inés Blanca con un prólogo del hermando del autor, de uno de sus hermanos, Miguel Marías
    Varios tipos de relatos se agrupan en esta obra. Aquellos muy personales, dedicados a familiares (muchos a su madre) y amigos muy cercanos, realmente entrañables; los referidos acontecimientos que marcaron su vida, infantiles, juveniles y adulto... Los que hblan de personas cercanas y queridas por él: muy bonitos los dedicados a Juan Benet y a Cabrera Infante, y, por último, dos añexos: una especie de diario, y una entrevista traducida al castellado que originalmenete fue dada a una revista extranjera, en donde relata cuál es su forma de escribir, su procedimiento de ataque de una obra nueva.
     Componene, en definitiva, una imagen de JM. Parcial como todos, pero razonableme acorde a la persona que intenta retratar.

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