miércoles, 4 de abril de 2012

MAX FRIXCH: Homo Faber, El País, Madrid, 2002.

La novela no es especialmente buena. No entiendo la fama de la novela, aunque hay momento interesantes, especialmente los primeros.
Tiene cuatro partes claramente diferenciadas. En la primera, aquí si se nota que estás leyendo algo muy bueno, la tensión del protagonista con la técnica se hace muy evidente. Es cuando se encuentran en el desierto después de haber aterrizado de emergencia el Super-Constelatión. La segunda, el viaje a Guatemala y el descubrimiento del suicidio del marido de su ex-novia, no alcanza la capacidad dramática de la primera parte.
La tercera es más difusa, es su relación con la novia del protagonista en Nueva York, su ruptura y el viaje por barco hacia Europa, y el conocimiento de su nuevo amor, que es su hija, a la que no conoce, y sus viajes, por itala y grecia La última es su relación con la madre de la hija, el fallecimiento de ésta por la picadura de una víbora (¿edénica?) y su nueva relación con la madre de ella.
Pero la tensión dramática de la novela no es brillante. No me lo parece a mi. No creo que sea por la tráducción, lo que ocurre a veces.
Probablemten la mejor manera de acercarse a la novela sea tratándola como un ensayo, como un estudio de la condición humana de quien se considera al margen de toda emotividad humana, descreido de su condición y aferrado a la técnica como método de salvaguarda de su propia naturaleza.
Se deja leer, en defintiva, pero no para quien pretenda una novela. Es parecido, en este sentido a Herman Hesse, grandísimo autor pero de complejidad notable.
Es, como él, un autor de invierno. Recomendable para quienes les guste disfrutar de una lectura reflexiva, pero menor empaque que otros autores alemanes contemporaneos suyos.
Un artículo muy recomendable sobre la novela de Ignacio Ferrando puede leerse en: http://ignacioferrando.es/app/download/5782721756/Walter+Faber+o+la+desdicha+del+hombre+tecnol%C3%B3gico.pdf

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