domingo, 29 de abril de 2012

BILLY WILDER: En bandeja de plata (1968)

     Todos deberíamos ver varias veces al año todas las películas de Wilder. Todas. Sin excepción. Esta en concreto, aun no siendo una obra maestrísima es sensacional. Rodada probablemente en el mismo lugar que El Apartamento, recrea con suficiencia la clásica parodia de enredo emocional del protagonista con su ex-mujer y, sobre todo, el fraude que plantea el cuñado a la agencia de seguros. También, aunque en menor medida el sufrimiento del jugador de Futbol Americano, negro por supuesto.
     No es Perdición, ni El crepúsculo de los Dioses, ni El Gran Carnaval, ni Testigo de Cargo... es decir no pertenece a las películas negras... Pero tampoco es Un, dos, tres, ni Avanti, ni Con faldas y a lo loco, ni Primera Plana; es decir, tampoco es, dentro de comedias, de las mejores. Pero vamos, es muchísimo mejor película que cualquiera actual que pretenda divertir.
     La pareja Lemmon / Matthau es de una fuerza descomunal, parecen el punto y el contrapunto, el bueno y el malo, el guapo y el feo... Fórmula más que exitosa hasta la muy mala Aquí un amigo. Seguramente la mejor pareja cómica de la historia del cine.
     En definitiva, muy buena película, de grado medio en la carrera de las carreras de directores de cine. De aquel de quien decían que en la cabeza tenía cuchillas de afeitar. De a quien dejaron los estudios un despacho durante 25 años para que acudiese después de su único fracaso, la última película citada, por ver si era capaz de idear nuevas estrategias de diversión cinematográfica.
     Dicen que en las películas de Wilder hay mucho de autobiográfico. No sé cual puede ser el rasgo en esta película.
     Me hicieron gracias dos planos. El del médico austriaco que sólo decía "fraude" en el análisis del lesionado cameraman, muy parecido a aquel otro grito de "invertido" de Primera Plana. Y el último diálogo en el campo de juego con el jugador amargado, cuando decía que veía dos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario